Cuenta, además, con un salón multiuso que puede acoger a mil personas de pie, o 600 almas sentadas. Tiene un acondicionador de aire de 7.5 toneladas, cortinas retráctiles, tabiques móviles acústicos y un sistema profesional de audio y video. Sumemos a eso, un generador eléctrico de 800 kilos, baños para las áreas comunes, dos cisternas de 15 mil galones cada una, así como un cuarto para paneles y contadores eléctricos en el sótano del edificio. Igual cuenta con estacionamientos para 175 vehículos. Como puede verse, se trata de una edificación más que significativa en medio del municipio de San Juan de la Maguana.
Sin embargo, esa plaza no está funcionando pese a que fue inaugurada por el presidente Danilo Medina Sánchez el 15 de diciembre del año pasado. El Ayuntamiento Municipal ha estado reclamando su entrega, pues alega tener el derecho legítimo sobre la misma aunque la ha construido el Gobierno Central a través de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE).
En su momento ese viejo mercado fue el eje del dinamismo económico de ese municipio y bien podría decirse que de la provincia. Ahora deberá serlo, aunque en una dimensión aún mayor y en un ambiente más digno. Es clave que el Gobierno se ponga de acuerdo con el Gobierno Municipal para que esa plaza comience a ser útil y no quede como un elefante blanco.
Fuente original: OPINION: La Plaza San Juan (Editorial de El Nuevo Diario. 17-06-2014).
