Un bebé de tres meses murió por frío severo en el hospital Mártires de Al Aqsa en las últimas 24 horas, indicó el ministerio.
Cuando bajan las temperaturas, “el grupo más afectado son los niños”, dijo a CNN a principios de este mes el Dr. Ahmad Al Faraa, jefe del departamento de pediatría del Complejo Médico Nasser en Khan Younis.
“Su tejido graso es limitado, la superficie responsable de la pérdida de calor es mayor y sus reservas de energía son bajas. Los más frágiles entre los niños son los prematuros y los recién nacidos con bajo peso al nacer”, explicó Al Faraa.
“Cientos de miles de personas permanecen en campamentos de desplazados y expuestas a las frías y lluviosas condiciones invernales”, informó el viernes la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. Añadió que los fuertes vientos habían dañado cientos de tiendas de campaña en la última semana.
La crisis humanitaria en Gaza sigue siendo grave a pesar del actual alto el fuego.
“Temperaturas en picada, viento, lluvia e inundaciones. El invierno sigue agravando la miseria de la población en el asediado enclave, donde la gran mayoría permanece desplazada por la fuerza y vive en tiendas de campaña y edificios semiderruidos”, dijo Philippe Lazzarini, jefe del principal organismo de la ONU en los territorios palestinos.
“El 92 % de las viviendas dañadas o destruidas, y grandes cantidades de bombas sin explotar aún por retirar”, publicó Lazzarini en X.
En medio de intensas lluvias invernales, 24 personas han muerto después de que sus casas se derrumbaran sobre ellas, de acuerdo con el Dr. Munir Al-Barsh, director general del Ministerio de Salud.
Cuerpos debilitados por el hambre, la falta de medicamentos y el agua contaminada también han causado brotes generalizados de enfermedades, dijo Al-Barsh en una publicación de Facebook el viernes.
